Hoy me gustaría ceder la palabra a José Luis Trasobares:
No hay necesidad alguna de que las manos que mecen la cuna global organicen conspiraciones contra la deuda pública española. En realidad, para que los especuladores se nos echen encima basta con la imagen de debilidad, crisis interna y mamoneo que proyectamos al mundo. Un Gobierno descoordinado, despistado y desideologizado que va dando tumbos y cuyo presidente aún cree que, en el último momento, sus contradictorios discursos alumbrarán el milagro. Una oposición de derechas jurásica, treintañista e incendiaria que sólo respeta al Estado cuando éste le pertenece. Una sociedad civil débil, hecha al pelotazo y al bisneo; ingenua, sin embargo, pesetera y desmemoriada. Unos poderes fácticos asilvestrados... Semejante país, en plena crisis económica y política, es presa natural de los grandes malabaristas financieros. Proyecta debilidad. Motiva a los depredadores. El antílope solitario que arrastra una pata rota por la sabana africana siempre despierta el apetito de los grandes gatos.
extraido de: http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=558655
El otro día andabamos Ursula y yo en el concierto de Gerald y le contamos a un amigo de Giorgia que estábamos en Berlín buscando trabajo. El hombre nos pregunto que qué habíamos estudiado. A pesar de que él era italiano y nosotros españoles hablábamos en nuestros respectivos idiomas despacito para ir entendiéndonos. Al decir Ursula que ella era ingeniera el tío nos miro raro, era la señal para usar el inglés porque esa palabra no la entendía. Ursula se resistía asegurando que "ingeniero" es una palabra latina. Se la dijo al italiano en inglés y éste, en salomónica sentencia, aseguró que si, que era latín.
"Que jodíos estos italianos, siempre barriendo para casa ¿no?" Le dije yo. A lo que el volvió a responder con cara rara.
Yo apostaba a que la palabra era de origen francés (porque en alemán la han cogido del francés y mantienen la pronunciación, con lo cual es bastante dificil de pronunciar). Y es que, como le dije a Ursula:
Los franceses son como los judíos: son malos y están ahí desde el principio.
Pero no, la palabra acabó viniendo del latín...
Pd.- mi amigo Ramón, que vivió un año en Francia y una temporada en Finlandia siempre dice: "me gustaría ser francés para creer que soy lo mejor del mundo y despues ser finlandés para serlo realmente"
El domingo estabamos comiendo en casa el Gerald, la Giorgia, la Ursula y yo. Giorgia insistió en hacer la comida a lo que no nos negamos (pese a que eramos los anfitriones y ella la invitada) porque Giorgia es italiana y habíamos quedado en comer pasta (y la presión psicológica de hacer pasta para una italiana era demasiado para nosotros). Tardó más de lo que tardamos nosotros en hacer unos simples espaguetis, pero eso fue debido al amor que puso en ellos, lo cual se hizo manifiesto poco después cuando ya estábamos en la mesa disfrutándolos.
El caso es que nosotros, como buenos españoles, nos servimos generosas raciones de pan para disfrutar de la comida, y el Gerald no pudo reprimir la pregunta: "¿Por qué comen ustedes tanto pan con la comida?, dijo en ese acento medio venezolano medio italiano tan elegante que gasta. Y entonces yo le contesté:
Gerald, comemos pan continuamente con la comida porque dios nos dio dos manos. ¿Qué pretendes que haga con una mano mientras manejo el tenedor con la otra? Para que lo entiendas mejor te voy a poner otro ejemplo: ¿por qué crees que las mujeres tienen dos pechos? pues porque el segundo cumple el mismo papel en la intimidad que el pan en la mesa, porque si las mujeres tuvieran solo un pecho, ¿qué haríamos con la otra mano?
¿Lo entiendes mejor así?